Estás a punto de calentar algo y, de repente, te encuentras con el microondas display apagado. No se ve la hora, no aparece el tiempo de cocción y la sensación es de que algo importante falla. Es normal preguntarse si se ha estropeado del todo, si es peligroso usarlo así o si estás ante una avería cara.

Que la pantalla del microondas no enciende puede deberse a varios motivos: desde detalles relativamente simples hasta problemas más serios en la parte electrónica. A primera vista es difícil saberlo, y muchas personas dudan entre seguir usando el aparato, desenchufarlo por precaución o llamar directamente a un técnico.

veremos qué significa realmente tener el microondas sin luz en el panel y qué papel juega el display dentro del funcionamiento general del aparato. Te ayudaremos a entender las causas más habituales, qué diferencia un fallo leve de uno más grave y qué señales pueden indicar que conviene revisar el microondas con más calma.

La idea no es que tú mismo intentes repararlo, sino que tengas una visión clara de lo que puede estar ocurriendo. Así podrás valorar con más tranquilidad si es un problema que solo afecta a la pantalla o si podría haber algo más serio detrás, y en qué momentos es recomendable contactar con un servicio técnico de microondas para que lo revisen con seguridad.

Qué significa que el display del microondas esté apagado

Qué es el display de un microondas y para qué sirve

Cuando hablamos de un microondas display apagado, nos referimos a la pequeña pantalla que suele estar en el frontal del aparato y que deja de mostrar cualquier información. Ese display forma parte del panel digital del microondas y es el encargado de que puedas ver, de un vistazo, qué está haciendo el equipo en cada momento.

En la mayoría de modelos, el display indica el tiempo de calentado o cocción que has programado, la potencia seleccionada, los diferentes modos de funcionamiento y, en muchos casos, la hora en formato reloj. En algunos microondas más modernos, también muestra mensajes de aviso o errores internos cuando algo no va bien.

Por eso, cuando la pantalla del microondas no enciende, el usuario siente que se ha quedado “a ciegas”: no ve el tiempo restante, no sabe qué potencia está usando y, a veces, ni siquiera puede confirmar si el aparato ha llegado a arrancar correctamente. Esa sensación de pérdida de control es uno de los motivos principales por los que se busca información sobre este problema.

Detrás de un microondas sin luz en el panel suele haber una avería técnica en algún punto del sistema: alimentación eléctrica, electrónica interna o el propio módulo del display. No siempre significa que el microondas esté completamente muerto, pero sí es una señal clara de que algo no funciona como debería en un electrodoméstico que depende, en gran parte, de su control digital.

La intención de quien busca sobre “microondas display apagado” suele ser doble. Por un lado, entender qué ha podido pasar y si se trata de un simple fallo de indicación o de algo más serio. Por otro, saber si es seguro seguir usando el microondas en ese estado y qué consecuencias puede tener para el aparato y para el uso diario en la cocina.

Es importante tener claro que estamos ante una posible avería en un electrodoméstico de cocina que trabaja con altas tensiones internas y que no debe manipularse sin conocimientos. El objetivo, por tanto, no es que el usuario lo repare por su cuenta, sino que comprenda el tipo de problema al que se enfrenta y pueda tomar decisiones informadas sobre su uso y sobre la conveniencia de acudir a un servicio técnico.

Qué implica que el panel digital no muestre nada

El panel digital de un microondas no es solo una “pantalla bonita”; está directamente vinculado al sistema de control del aparato. En muchos modelos, el propio teclado (botones físicos o táctiles) y el display forman un mismo conjunto electrónico. Si falla una parte, es posible que todo el bloque se vea afectado.

Cuando la pantalla del microondas no enciende, lo primero que suele preguntarse el usuario es si el microondas sigue calentando. A veces, aunque el display esté en negro, el equipo responde al pulsar los botones, gira el plato y calienta los alimentos. En otros casos, el apagón del display va acompañado de una falta total de respuesta: ni luces internas, ni ruido, ni movimiento.

En el primer escenario, el problema puede estar localizado en la propia zona de visualización o en algún elemento que alimenta de energía a la pantalla. En el segundo caso, la situación apunta más a un fallo eléctrico o a una avería más general del sistema de control o de alimentación del microondas.

Desde el punto de vista del usuario, la diferencia es clave. Un microondas que calienta pero tiene el display apagado resulta incómodo y menos preciso, pero puede seguir funcionando de manera limitada mientras se valora la reparación. En cambio, un equipo en el que no funciona nada suele indicar un problema más serio, que requiere la revisión de un profesional antes de decidir si compensa arreglarlo.

Otra inquietud frecuente es si es peligroso usar un microondas en estas condiciones. La duda es lógica: un fallo eléctrico en un aparato que trabaja con altas potencias no es algo que deba tomarse a la ligera. No obstante, el hecho de que el panel no se ilumine no significa automáticamente que exista un riesgo grave. Hay casos en los que el display deja de lucir por desgaste o por una pequeña avería localizada, sin poner en peligro la seguridad general del equipo.

Aun así, la pantalla apagada puede impedirte detectar otras señales de advertencia que algunos modelos muestran en forma de códigos de error. Si el panel digital no funciona, pierdes esa capa de información que te avisa de sobrecalentamientos, problemas en la puerta o fallos internos. Por eso, aunque el microondas parezca “funcionar normal”, la ausencia de display no debe ignorarse.

En términos prácticos, el usuario que busca información sobre un microondas sin luz en el panel quiere saber tres cosas: qué parte del aparato podría estar fallando, qué impacto tendrá esto en su día a día y si es recomendable seguir utilizándolo hasta que se revise. Entender que se trata de una avería técnica en el sistema de indicación o en la electrónica asociada ayuda a poner el problema en contexto.

También es importante tener en cuenta que el display apagado puede ser el primer síntoma visible de un problema que vaya a más con el tiempo. Por ejemplo, un pequeño fallo en la electrónica de control puede empezar afectando solo a la luz de la pantalla y, si se agrava, llegar a provocar apagones, reinicios espontáneos o que el microondas deje de responder por completo.

Por tanto, aunque un microondas display apagado no siempre suponga una emergencia, sí es una señal que conviene observar. Permite al usuario tomar decisiones más conscientes: desde reducir el uso del aparato en ese estado, hasta anotar qué comportamientos extraños aparecen y comunicarlos después al servicio técnico. Saber interpretar qué significa, a grandes rasgos, este tipo de fallo ayuda a gestionar mejor la situación y a proteger tanto la seguridad en la cocina como la vida útil del electrodoméstico.

Posibles causas de un microondas con el display apagado

Cuando nos encontramos con un microondas con display apagado, lo primero que pensamos es que el aparato se ha estropeado del todo. Sin embargo, no siempre es así. La causa puede estar en elementos muy distintos: desde la alimentación eléctrica y un simple fusible, hasta la placa electrónica o la propia iluminación del panel.

Conocer las posibles causas ayuda a hacerse una idea de la gravedad del problema y a explicar mejor los síntomas al servicio técnico. verás una comparativa orientativa de fallos habituales que pueden dejar el panel a oscuras, sin que eso signifique necesariamente que el microondas esté completamente inservible.

Causa posible Síntomas habituales Nivel de gravedad orientativo
Falta de corriente en el enchufe o regleta El microondas no muestra nada en el panel, no se enciende la luz interior y no responde ningún botón. Otros aparatos conectados al mismo punto también pueden fallar. Gravedad baja si se debe solo a enchufe, regleta o magnetotérmico bajado. El microondas podría estar en buen estado.
Fusible interno fundido El display se queda totalmente apagado y el microondas no reacciona, incluso aunque el enchufe tenga corriente. Puede haberse producido tras un pico de tensión o un pequeño “chasquido”. Gravedad media. Suele requerir sustitución del fusible por un profesional y comprobar por qué se fundió.
Fallo en la placa electrónica principal El panel puede estar apagado o mostrar fallos intermitentes. A veces el microondas no arranca, se bloquea o se apaga de golpe durante el uso. Gravedad media-alta. Puede ser una reparación más costosa y, según la edad del aparato, tal vez no compense frente a comprar uno nuevo.
Problemas en la retroiluminación o módulo del display El microondas parece funcionar (se oye el motor, gira el plato, calienta), pero la pantalla está totalmente oscura o apenas se distinguen los dígitos. Gravedad media. El aparato puede seguir calentando, pero se pierde comodidad y control sobre tiempos y programas.
Fallo del teclado o panel táctil La pantalla se ve, pero no responde al pulsar los botones o lo hace de forma errática. En algunos casos el display termina apagándose tras varios intentos. Gravedad variable. Puede requerir cambiar el conjunto de panel/teclado; a veces compensa en microondas integrables o de gama alta.
Daño en el cable de alimentación o conexiones internas El microondas se apaga o enciende al mover el cable o al tocar ligeramente el aparato. El display puede parpadear o quedarse sin luz de manera aleatoria. Gravedad alta por el riesgo eléctrico. Es importante no seguir usando el aparato hasta que lo revise un técnico.

Esta tabla no pretende que identifiques la avería por tu cuenta, sino que puedas entender qué tipo de problema podría haber detrás de un microondas con display apagado. Muchos de estos fallos afectan a zonas internas con alta tensión, por lo que no es seguro abrir el aparato en casa ni intentar cambiar piezas sin formación específica.

La opción más prudente es describir con detalle los síntomas a un servicio técnico especializado: si el microondas hace ruido, si calienta, si la luz interior se enciende o si todo parece muerto. Con esa información, un profesional podrá orientarte sobre la causa más probable y la conveniencia de reparar o sustituir el equipo, siempre priorizando tu seguridad.

Cómo distinguir entre fallo de display y fallo general del microondas

Cuando te encuentras con un display apagado en el microondas, lo primero es fijarse en otras señales sencillas. Sin tocar el interior ni usar herramientas, puedes observar si el plato gira, si se enciende la luz interior o si escuchas el típico zumbido del funcionamiento.

Estas pequeñas comprobaciones te ayudan a intuir si el problema está solo en la pantalla o si se trata de algo más general, como un fallo de alimentación o de la electrónica principal. No se trata de reparar, sino de reunir pistas útiles antes de contactar con un profesional.

La siguiente lista te propone cosas concretas en las que fijarte y cómo interpretarlas de forma orientativa, para que puedas explicar mejor lo que pasa cuando hables con el servicio técnico.

  • Comprueba si el microondas calienta aunque el display esté apagado. Si al poner un vaso de agua durante unos segundos notas que se calienta, el equipo recibe corriente y parte de la electrónica funciona. Esto suele apuntar más a un problema localizado en la pantalla o en el circuito que la alimenta.
  • Observa si el plato giratorio se mueve con normalidad. Si el plato gira pero la pantalla no se enciende, el motor del plato y otros elementos están activos. Esto puede indicar que el fallo no es de alimentación total, sino más bien del propio display o del panel de control.
  • Fíjate en la luz interior al abrir la puerta. Si al abrir se enciende la luz interior, el microondas está recibiendo energía y reconoce la apertura de la puerta. En muchos modelos, esta señal sugiere que la avería se concentra en la zona de visualización o mando, no en todo el sistema.
  • Escucha si se oye el zumbido típico de funcionamiento. Cuando pulsas inicio, deberías notar un sonido leve del transformador y del ventilador. Si lo oyes, pero la pantalla sigue a oscuras, puede tratarse de un problema de iluminación del display o de la parte que muestra la información.
  • Comprueba si los botones responden aunque no veas nada. Pulsa algunas teclas habituales (tiempo, inicio, parada) y observa si el microondas actúa de alguna forma: arranca, se detiene o emite pitidos. Si hay respuesta sin imagen, es otro indicio de que el fallo puede estar en la pantalla o en la retroiluminación.
  • Valora si el aparato está totalmente “muerto”. Si no calienta, no gira el plato, no se enciende la luz interior y el display apagado en el microondas es solo una de las señales, es más probable que exista un problema general de alimentación, fusible, cableado o placa electrónica.
  • Observa si el display parpadea o se enciende a ratos. Un panel que a veces se ilumina y otras no, o que muestra números incompletos, puede indicar un fallo intermitente en la conexión del display, en la retroiluminación o en la placa que lo controla, más que un corte de corriente total.
  • Revisa si se producen apagados completos al usar ciertas funciones. Si al seleccionar una potencia alta o un programa concreto el microondas se apaga entero (incluida la luz interior) y luego vuelve, puede haber un problema eléctrico más amplio, por ejemplo en la placa electrónica o en la protección interna.
  • Ten en cuenta ruidos, chasquidos u olores inusuales. Si, además del display apagado o inestable, detectas chispas, olor a quemado o ruidos extraños, conviene dejar de usar el aparato. Estos síntomas se asocian más a problemas eléctricos serios que a un simple fallo de pantalla.
  • Comprueba si hubo cortes de luz o golpes recientes. Si el problema apareció justo después de un apagón, una subida de tensión o un golpe en la puerta o el frontal, es posible que el panel digital o alguna parte electrónica se haya visto afectada, lo que ayuda a orientar al técnico.

Todas estas observaciones sirven solo como guía básica para entender mejor lo que ocurre y explicarlo con detalle al servicio técnico. No sustituyen a un diagnóstico profesional y, sobre todo, no justifican abrir el microondas ni manipular sus partes internas, algo que siempre debe hacer un técnico especializado en este tipo de electrodomésticos.

Riesgos y consecuencias de usar un microondas con el panel apagado

Cuando hablamos de un microondas con display apagado, no solo estamos ante una molestia estética. La falta de información en el panel puede afectar a cómo usas el aparato y a la seguridad con la que lo manejas. No ver tiempos, potencias ni mensajes de error complica mucho controlar lo que está pasando dentro del microondas.

El primer riesgo es muy básico: no poder ajustar bien el tiempo de calentado. Si no ves la cuenta atrás, es fácil que dejes los alimentos más tiempo del necesario o que los retires antes de que estén en su punto. Esto puede traducirse en platos muy calientes por fuera y todavía fríos por dentro, o al revés, lo que resulta incómodo y, en algunos casos, poco seguro (por ejemplo, al recalentar platos con salsas o líquidos).

También se complica el uso de distintas potencias. Muchos usuarios se acostumbran a calentar siempre a máxima potencia, pero otros programas (descongelar, recalentar suave, cocinar al vapor) requieren ajustes más finos. Sin un panel visible, puedes perder estas funciones o usarlas a ciegas, aumentando las posibilidades de que los alimentos se resequen, se quemen por los bordes o incluso lleguen a producir humo en el interior.

Otro aspecto importante es la seguridad en el manejo de recipientes. Si no controlas bien la duración del calentado, los líquidos pueden llegar a hervir de forma brusca al mover la taza o el plato, con riesgo de salpicaduras y quemaduras. Sin una referencia visual de tiempo y potencia, es más fácil que el usuario se confíe y no espere a que la temperatura se estabilice antes de manipular el contenido.

Además, la ausencia de display elimina avisos que, en muchos modelos, ayudan a usar el microondas con más tranquilidad: relojes programados, pitidos de final de ciclo, o incluso códigos de error en aparatos más avanzados. Si hay un problema interno y el microondas debería mostrar un mensaje de fallo, un panel apagado impide que recibas esa alerta.

Riesgos de uso según el comportamiento del display

Si el microondas con display apagado sigue calentando al pulsar los botones, el riesgo inmediato suele estar relacionado con el control pobre del uso. Es decir, el aparato funciona, pero tú no sabes exactamente cuánto tiempo lleva en marcha ni en qué modo. En estos casos, el mayor peligro es un sobrecalentamiento accidental de los alimentos o un uso poco preciso de las funciones.

En cambio, si el display está apagado y el microondas no responde en absoluto (no se ilumina el interior, no gira el plato, no se oye ningún ruido), es posible que exista un problema de alimentación o de electrónica más serio. Aquí el riesgo principal ya no es tanto que se queme la comida, sino que haya un fallo eléctrico en algún componente interno. Forzar repetidos intentos de encendido no soluciona la avería y, en algunos casos, puede agravarla.

Una situación intermedia es cuando el display se enciende y se apaga de forma intermitente, o parpadea sin motivo claro. Este comportamiento puede indicar conexiones inestables, componentes electrónicos que empiezan a fallar o problemas con la alimentación del panel digital. Si a estos síntomas se suman olores extraños, chispas, ruidos inusuales o calentamiento anormal de la carcasa, es recomendable dejar de usar el microondas y desconectarlo de la red.

En cualquier caso, no conviene acostumbrarse a “usar a ojo” un microondas cuyo panel muestra síntomas erráticos. Aunque aparentemente caliente bien, un funcionamiento inestable del display puede ser la punta del iceberg de una avería que todavía no se ha manifestado por completo.

Impacto en la vida útil del electrodoméstico

Desde el punto de vista de la vida útil, seguir utilizando un microondas con el panel apagado o inestable puede acelerar el desgaste de determinados componentes electrónicos. Si, por ejemplo, el problema proviene de una alimentación irregular del módulo del display, esa misma irregularidad puede afectar a otras partes de la placa de control con el tiempo.

Además, cuando el usuario no ve el tiempo ni los modos seleccionados, es habitual que abuse de ciclos largos a máxima potencia “para asegurarse”. Esto implica un esfuerzo mayor y más continuo para el magnetrón, el ventilador y otros elementos internos. Ese esfuerzo extra, repetido día a día, puede acortar la vida útil del microondas respecto a un uso más controlado y adaptado a cada tipo de alimento.

Si el display se enciende y se apaga intermitentemente, cada pérdida y recuperación de señal puede estar relacionada con pequeñas interrupciones en el suministro interno de corriente. A largo plazo, estos picos y cortes no son buenos para la electrónica: aumentan la probabilidad de que otros circuitos sufran y terminen fallando, convirtiendo una avería localizada en el panel en un problema general del aparato.

En los casos en los que el panel ya no muestra nada y el microondas tampoco responde, insistir en conectarlo, desenchufarlo una y otra vez o golpear ligeramente el frontal para “ver si reacciona” no solo no ayuda, sino que puede dañar conexiones frágiles o piezas que aún están en buen estado. Esta forma de uso forzado puede hacer que una reparación sencilla deje de serlo.

Por todo ello, es aconsejable adoptar una actitud prudente. Si el microondas con display apagado calienta, úsalo con tiempos muy cortos y atención constante, evitando dejarlo sin vigilancia. Si, además, notas olores a quemado, chispas, ruidos extraños o cualquier síntoma eléctrico fuera de lo normal, lo más sensato es dejar de utilizar el aparato y consultar con un profesional antes de seguir forzando su funcionamiento.

Cuándo merece la pena reparar un microondas con display apagado

Antes de decidir si reparar o no una avería en la pantalla de microondas, conviene pararse un momento y valorar el contexto. No es lo mismo un fallo leve en el display de un aparato casi nuevo que un problema en un microondas muy viejo, de gama básica y con otros síntomas de desgaste.

En esta sección te propongo una serie de criterios sencillos para que puedas hacerte una idea de si tiene sentido invertir en una reparación o si quizá es más razonable pensar en sustituir el equipo. No son reglas absolutas, pero sí una guía útil para hablar después con un servicio técnico.

  • Edad del microondas. Si el equipo tiene pocos años y por lo demás funciona bien, suele tener más sentido plantear la reparación de la pantalla. En cambio, en microondas muy antiguos, un fallo de display puede ser la señal de que se acerca el final de su vida útil.
  • Gama y tipo de aparato. Un modelo básico y económico se reemplaza más fácilmente cuando la pantalla falla. Pero si se trata de un microondas integrable, de diseño especial o con funciones avanzadas (grill, convección, vapor), reparar la pantalla puede ser más interesante porque sustituir todo el equipo implica un coste y una instalación mayores.
  • Frecuencia de uso diario. Si usas el microondas varias veces al día, tener el display apagado puede resultar muy incómodo y afectar a tu rutina. En esos casos, una reparación puede compensar más. Si apenas lo usas, quizá puedas convivir con la avería más tiempo o valorar con calma si te compensa cambiarlo.
  • Otros síntomas de desgaste. Presta atención a si, además de la pantalla, notas fallos en el giro del plato, ruidos extraños, dificultad para cerrar la puerta o problemas al calentar. Si hay varios síntomas acumulados, invertir en el display puede no ser lo más razonable, porque podrían aparecer nuevas averías a corto plazo.
  • Importancia del reloj y del programador. Para algunas personas, el display es clave para controlar el tiempo, la potencia y los programas. En esos casos, un microondas con display apagado pierde buena parte de su utilidad, y reparar puede ser más prioritario. Si solo lo usas con tiempos cortos y repetitivos, quizá te resulte menos grave y puedas posponer la decisión.
  • Coste aproximado frente al valor del equipo. Aunque el presupuesto exacto lo dará el técnico, puedes hacer una reflexión general: si crees que la reparación puede acercarse al valor de un microondas nuevo similar, suele tener más lógica pensar en sustituirlo. Si esperas que sea una intervención sencilla sobre la pantalla, la reparación puede ser una buena opción.
  • Marca y disponibilidad de repuestos. En marcas reconocidas y modelos recientes suele ser más fácil encontrar recambios específicos para el display o la placa asociada. Si tu microondas es muy antiguo o de una marca menos habitual, la falta de piezas puede encarecer o incluso impedir la reparación.
  • Seguridad y confianza en el aparato. Si, además del fallo de pantalla, percibes olores eléctricos, chispazos, apagones repentinos o sensación de inestabilidad, puede que te sientas inseguro al usarlo. En ese caso, usar dinero en reparar solo el display quizá no sea la mejor idea; es preferible que un profesional revise el conjunto y valores incluso el cambio completo.
  • Impacto en tu organización en la cocina. Si el microondas es parte de una columna de muebles, está empotrado o combina con otros electrodomésticos, la decisión de sustituirlo afecta también a la estética y a la instalación. Ahí, reparar la pantalla puede ser más interesante que buscar un modelo nuevo que encaje bien.

A la hora de la verdad, solo un servicio técnico puede darte un diagnóstico y un presupuesto reales. Muchos profesionales pueden orientarte por teléfono si les explicas con detalle lo que ocurre, por ejemplo si el síntoma es “display apagado pero el microondas funciona” o “la pantalla se enciende y se apaga sola”. Con esa información, te resultará más sencillo decidir si merece la pena reparar o si es momento de cambiar de microondas.

Consejos de uso y mantenimiento para prevenir fallos en el display

Cuidar el display del microondas es una forma sencilla de alargar la vida del aparato. La mayoría de problemas en la pantalla no aparecen de golpe, sino tras pequeños malos hábitos de uso diario que se van acumulando.

Un primer punto clave es evitar los golpes en el panel frontal. Empujar la puerta con el codo, apoyar objetos duros sobre el panel o golpear al cerrar puede acabar dañando la electrónica interna o las conexiones del display, igual que ocurre en otros electrodomésticos de cocina con mandos y botones delicados.

La limpieza también influye mucho en la vida útil del microondas. Lo ideal es pasar un paño suave, ligeramente humedecido, sin productos abrasivos ni estropajos. Los limpiadores muy agresivos pueden borrar símbolos, entrar por las juntas y afectar a los contactos del panel. Además, es mejor pulverizar el producto sobre el paño y no directamente sobre el display del microondas.

No conviene forzar botones ni insistir sobre teclas táctiles que no responden. Presionar con demasiada fuerza, usar objetos puntiagudos o repetir pulsaciones muy rápidas aumenta el desgaste del teclado y del circuito que controla la pantalla. Si una tecla falla de forma repetida, es preferible consultarlo con un técnico antes de que el problema se extienda.

Otro aspecto importante es la protección frente a picos de tensión y microcortes eléctricos. Igual que en otros equipos electrónicos del hogar, las subidas repentinas de tensión pueden dañar el panel digital, la placa de control o la alimentación del display. Valorar el uso de soluciones específicas de protección para varios electrodomésticos de cocina puede ayudar a reducir este riesgo.

La ventilación del aparato también forma parte del buen mantenimiento. Un microondas encajado sin huecos de aireación, rodeado de calor o cubierto por objetos tiene más probabilidades de calentarse en exceso. El calor continuado no solo afecta a magnetrón y transformador, también puede acortar la vida del display, cables y conexiones internas.

  • Evitar golpes y apoyos sobre el panel frontal.
  • Limpiar con paño suave y productos no abrasivos.
  • No forzar teclas físicas ni táctiles si no responden bien.
  • Proteger el microondas frente a picos de tensión cuando sea posible.
  • Respetar las zonas de ventilación y no tapar rejillas.
  • No colocar el microondas en zonas con mucha humedad o vapor constante.
  • Revisar el enchufe y el cable si se observan apagados esporádicos del display.

Además del panel, hay otros factores que influyen en la vida útil del microondas: el uso de recipientes adecuados, evitar salpicaduras constantes en la puerta y no sobrecargar el aparato más allá de lo recomendado por el fabricante. Todos estos detalles reducen el estrés térmico y eléctrico sobre los componentes internos.

Si empiezas a notar síntomas como parpadeos ocasionales del panel, apagados breves o comportamientos similares a los de situaciones similares en otros electrodomésticos de cocina (por ejemplo, relojes que se desconfiguran tras un corte de luz), es recomendable observar el patrón y comentarlo a un profesional. Una revisión a tiempo suele ser más sencilla y puede evitar fallos más serios en el display o en la electrónica de control.

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